Un rinconcito de calor, un espacio que entrega seguridad, certeza de dormir en paz evidenciando un estado de calma tremendo, un espacio que lo recorre todo, que alberga todo, un regalo para hoy y mañana, un momento que no se olvida ni desaparece, una sensación permanente de saber (de creer) que todo estará bien.
Todos los días el mismo viaje, el mismo paisaje. Los mismos colores e incluso los mismos intervalos de tiempo. A pesar de eso todos los días mi viaje es distinto porque cargo con sentidos diferentes.