Soy para otros, habitualmente para otros, soy para agrados ajenos,
soy desde el momento en que respiro, soy desde que despierto con la Luna y me
acuesto con el Sol, soy desde la distancia hasta el abrazo eterno, soy algo de
los otros, un poco de mi y sigo sin saber quién o qué soy. Sin embargo, sé que
soy.
Un rinconcito de calor, un espacio que entrega seguridad, certeza de dormir en paz evidenciando un estado de calma tremendo, un espacio que lo recorre todo, que alberga todo, un regalo para hoy y mañana, un momento que no se olvida ni desaparece, una sensación permanente de saber (de creer) que todo estará bien.
viernes, 29 de marzo de 2013
miércoles, 20 de marzo de 2013
Me encontré con un constructor de puentes, trabaja con materiales hermosos y el producto final es tremendo, conecta senderos, abre caminos, se cree egoísta pero no es así, es humano, imaginario, y vivo.
Conecta caminos y camina, sigue pasos o bien inventa senderos, todos los posibles, todos los agradables, acerca a la naturaleza, se acerca a la naturaleza y se empapa de ella.
Que agradable eres constructor de puentes!
martes, 19 de marzo de 2013
jueves, 7 de marzo de 2013
Hago lo que siempre se hace, sigo un círculo hermenéutico que habitualmente se vuelve invisible (¿o invencible?), no he logrado más de lo que he debido siempre y no lograré más de lo que deba.
Habitualmente me apuntan como si no hiciera nada, como si fuera la única persona en el universo capaz de hacer algo, y mientras escucho en silencio y en acto de respeto (creo) me reprimo las palabras que se manifiestan imposibles.
Vuelvo a mí y me descubro sola, imposible, impaciente, desconcertada y frenada, vuelvo mí y me descubro llena de sonidos, de ideas, de colores, de ser y mucho actuar.
Escucho a otros, exponen sus ideas y las acepto, me agradan más no pretendo adoptarlas, escucho y me escuchan.
¿Por qué nadie hace nada?
¿Por qué pierden la capacidad de asombro tan rápido?
¡Abran los ojos!
Habitualmente me apuntan como si no hiciera nada, como si fuera la única persona en el universo capaz de hacer algo, y mientras escucho en silencio y en acto de respeto (creo) me reprimo las palabras que se manifiestan imposibles.
Vuelvo a mí y me descubro sola, imposible, impaciente, desconcertada y frenada, vuelvo mí y me descubro llena de sonidos, de ideas, de colores, de ser y mucho actuar.
Escucho a otros, exponen sus ideas y las acepto, me agradan más no pretendo adoptarlas, escucho y me escuchan.
¿Por qué nadie hace nada?
¿Por qué pierden la capacidad de asombro tan rápido?
¡Abran los ojos!
miércoles, 6 de marzo de 2013
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