Un rinconcito de calor, un espacio que entrega seguridad, certeza de dormir en paz evidenciando un estado de calma tremendo, un espacio que lo recorre todo, que alberga todo, un regalo para hoy y mañana, un momento que no se olvida ni desaparece, una sensación permanente de saber (de creer) que todo estará bien.
Las certezas nos hacen soberbios, nos roban la magia y de paso la niñez...en fin, nos quitan la fe.
ResponderEliminarLas certezas nos hacen soberbios, nos roban la magia y de paso la niñez...en fin, nos quitan la fe.
ResponderEliminarLas certezas nos hacen soberbios, nos roban la magia y de paso la niñez...en fin, nos quitan la fe.
ResponderEliminarLas certezas nos hacen soberbios, nos roban la magia y de paso la niñez...en fin, nos quitan la fe.
ResponderEliminar