Un rinconcito de calor, un espacio que entrega seguridad, certeza de dormir en paz evidenciando un estado de calma tremendo, un espacio que lo recorre todo, que alberga todo, un regalo para hoy y mañana, un momento que no se olvida ni desaparece, una sensación permanente de saber (de creer) que todo estará bien.
miércoles, 27 de noviembre de 2013
miércoles, 20 de noviembre de 2013
¿Qué pasó con el tiempo que de un espacio a otro ha decidido ocultar los momentos y persuadir las miradas?
¿Qué pasó con la voz que ante la más tenue posibilidad de luz vuelve a su madriguera cual ave al cielo?
¿Qué pasó con el abrazo cálido que ahora es sólo un recuerdo difuso?
¿Qué pasó con la sonrisa sincera que ahora no recuerda ni cómo se llama?
¿Qué pasó?
¿Qué?
¿Qué pasó con la voz que ante la más tenue posibilidad de luz vuelve a su madriguera cual ave al cielo?
¿Qué pasó con el abrazo cálido que ahora es sólo un recuerdo difuso?
¿Qué pasó con la sonrisa sincera que ahora no recuerda ni cómo se llama?
¿Qué pasó?
¿Qué?
viernes, 15 de noviembre de 2013
14 NOV 2013
Aludir tal cual sea el caso, aludir o mencionar cuando la memoria diga que es pertinente. Interpretar cuando no sea tu voz la que se pronuncie y recorrer los caminos cuando las manos tiemblen. Pensar un poco -pero sólo un poco- para no caer en un angustioso vacío, en una experiencia de la nada. Creer -con mesura- para reflexionar por sobre la superficie de lo que se cree. Escuchar las palabras no sólo como conductoras de ideas sino también como constituyentes de una realidad concreta. ¿Dónde está el arte cuando se piensa que todo es -y no es- arte? Escuchar, estar atento a lo que ocurre más allá de lo que se ve, tener respeto por el papel que alberga sentidos y sentires -no importa cuales sean-. Participar de los cometidos diarios -aunque resulten cotidianos- y pensar en ellos -si se quiere- sólo cuando cae la noche, cuando lo ocurrido ya no importa y lo que cuenta es lo que hacemos con lo que ocurre. Ser.
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