Sí, puedo entender, pero sólo porque me lo explicas tú
Sí, puedo esperar, pero sólo porque te espero a ti
Sí, puedo olvidar, pero sólo porque te recuerdo a ti
Sí, puedo perdonar, pero sólo porque me lo pides tú
Sí, puedo aceptar la ausencia, pero sólo porque en ella te haces presente
Sí, puedo encerrarme en lecturas, pero sólo porque en ellas te encuentro
Sí, puedo ir al cine, pero sólo porque eres parte de las imágenes
Sí, puedo desprenderme de ti, pero sólo porque deseo tu felicidad.
Un rinconcito de calor, un espacio que entrega seguridad, certeza de dormir en paz evidenciando un estado de calma tremendo, un espacio que lo recorre todo, que alberga todo, un regalo para hoy y mañana, un momento que no se olvida ni desaparece, una sensación permanente de saber (de creer) que todo estará bien.
jueves, 2 de octubre de 2014
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario