Acurrucada en la inmensidad del sonido y siendo parte de él en cada respiro, en cada tacto en cada intensión.
Todo es energía en movimiento, flujo constante y sentido (de ser de estar de pensar) incontenible, manifestación profunda de aquello que no se reconoce por ser cotidiano pero, no por eso menos importante.
Hay que recordar que incluso cuando no pasa nada en realidad pasa todo.
Un rinconcito de calor, un espacio que entrega seguridad, certeza de dormir en paz evidenciando un estado de calma tremendo, un espacio que lo recorre todo, que alberga todo, un regalo para hoy y mañana, un momento que no se olvida ni desaparece, una sensación permanente de saber (de creer) que todo estará bien.
viernes, 26 de diciembre de 2014
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)