Acurrucada en la inmensidad del sonido y siendo parte de él en cada respiro, en cada tacto en cada intensión.
Todo es energía en movimiento, flujo constante y sentido (de ser de estar de pensar) incontenible, manifestación profunda de aquello que no se reconoce por ser cotidiano pero, no por eso menos importante.
Hay que recordar que incluso cuando no pasa nada en realidad pasa todo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario