Hace algunas horas la experiencia fue indescriptible...
todo tan grande, los chicos tan humanos, las notas tan reales, y la intervención tremenda.
Cuando estos casos se presentan es imposible olvidarlos, luego escuchar los aplausos de la gente, y ver y sentir la emoción del otro en tu propia piel evidencia que de alguna manera estamos conectados.
Tal vez por corcheas y cuartinas, tal vez por pulsos y armonías, tal vez por ritmos y acordes, no lo sé, no me importa, SIMPLEMENTE lo disfruto.
simplemente sintiendo, nunca lo mismo del otro, pero sabiendo que los sentidos estaban allí y el paisaje era para todos, allá el que quiera disfrutarlo..
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