viernes, 11 de enero de 2019

Los cambios tan dramáticos que son a veces, tan escandalosos, tan tortuosos, tan trágicos y tan indiferentes al resto. Los cambios tan temidos y tan despreciados tienen un buen final, tienen algo mejor, algo que no podemos ver por estar cegados y que no podemos imaginar por tener el alma trizada.

Eso que no se ve, eso que no se imagina, eso que podríamos decir nos obliga a evolucionar es la vida, es el plan perfecto, es la ilusión, la madurez, la grandiosa esperanza.

Los cambios duelen porque debemos hacernos cargo de las desiciones que tomamos, y eso implica asumir responsabilidades que por mucho tiempo no quisimos ni pensar. Vamos adelante bueno?

Yo tengo la certeza de que lograremos todo cuanto nos propongamos porque, la energía o fuerza o potencia o como se le quiera llamar al amor, esa palabra tan manoseada y tan inconmensurable nos permite seguir a flote y luchar. Y no me cabe ninguna duda de que vamos a ganar.

lunes, 7 de enero de 2019

Aprender a confiar y confiar.

Aprender a creer y tener certeza.

domingo, 6 de enero de 2019

Hay una historia de amor en que un hombre espera a una mujer durante 50 años, hay otra en la que luego de muchos años la mujer enferma de Alzheimer y el hombre lee su diario de vida para hacerle recordar la vida que han tenido juntos y así, si dicha mujer recuerda también puede tener momentos de lucidez y eventualmente lograrían reencontrarse y encontrarse como dos enamorados.

El elemento común en estas dos historias (además del amor) es la esperanza, en ambos casos tiene como factor secundario el paso del tiempo y la posibilidad de que aquello que tanto se desea se pueda cumplir... O no (de ahí la esperanza al creer en una respuesta positiva).

Entonces, nuevamente aparecen las características más divinas que podemos experimentar los seres humanos y que nos hacen notar que en nosotros hay algo de Dios, tenemos algo de divinidad.

La esperanza como ya había mencionado ofrece una posibilidad de alegría, de creer que las cosas pueden mejorar, de pensar y bosquejar un futuro soñado lleno de sonrisas, aprendizajes, errores, aciertos, logros, lágrimas, objetivos a corto, mediano y largo plazo, frustraciones, dolores, en suma: la vida.

Pero (y aquí lo interesante) no cualquoer vida, sino la vida que tú apoyado con esperanza has elegido para ti.

miércoles, 2 de enero de 2019

Verde y amarillo siempre van bien. Son el enlace perfecto.