Los cambios tan dramáticos que son a veces, tan escandalosos, tan tortuosos, tan trágicos y tan indiferentes al resto. Los cambios tan temidos y tan despreciados tienen un buen final, tienen algo mejor, algo que no podemos ver por estar cegados y que no podemos imaginar por tener el alma trizada.
Eso que no se ve, eso que no se imagina, eso que podríamos decir nos obliga a evolucionar es la vida, es el plan perfecto, es la ilusión, la madurez, la grandiosa esperanza.
Los cambios duelen porque debemos hacernos cargo de las desiciones que tomamos, y eso implica asumir responsabilidades que por mucho tiempo no quisimos ni pensar. Vamos adelante bueno?
Yo tengo la certeza de que lograremos todo cuanto nos propongamos porque, la energía o fuerza o potencia o como se le quiera llamar al amor, esa palabra tan manoseada y tan inconmensurable nos permite seguir a flote y luchar. Y no me cabe ninguna duda de que vamos a ganar.
No hay comentarios:
Publicar un comentario