Un rinconcito de calor, un espacio que entrega seguridad, certeza de dormir en paz evidenciando un estado de calma tremendo, un espacio que lo recorre todo, que alberga todo, un regalo para hoy y mañana, un momento que no se olvida ni desaparece, una sensación permanente de saber (de creer) que todo estará bien.
sábado, 30 de julio de 2011
jueves, 28 de julio de 2011
lunes, 25 de julio de 2011
miércoles, 20 de julio de 2011
La lección de hoy es: no perder la capacidad de asombro, dejar que las emociones entren a galope y que invadan por completo (una vez hecho eso todo es posible), si se quiere cantar o reír que se haga a gritos, si se quiere correr y jugar a ser niños que se haga hasta lo incontenible.
Al final de la historia lo único que cuenta es creer que todo es posible.
Al final de la historia lo único que cuenta es creer que todo es posible.
martes, 19 de julio de 2011
18 Julio 2011
Recuerdos de mi niñez no tengo muchos, la escuela, uno que otro juego en la calle con los niños de la cuadra y una que otra situación en casa (y de vacaciones) son las memorias que ahora guardo. Pareciera que aquello olvidado fue parte de lo cotidiano y nada más, por ende no se recuerda (o ese sería el pensamiento lógico). De pronto recuerdo a Antoine De Saint-Exupéry y su obra más famosa "El Principito", la recuerdo porque es una obra dedicada a los niños (o más bien dicho "a Leon Wert cuando era niño"), con un lenguaje cotidiano y comprensible para ellos y que además comienza con un recuerdo de su niñez. Antoine debió ser un hombre muy sabio para contar de cosas tan importantes con un lenguaje tan simple.
Supongo que algún día mi niñez me dará luces de cierta sabiduría (o madurez) que (con el paso de los años) debería ser cada vez más evidente.
Supongo que algún día mi niñez me dará luces de cierta sabiduría (o madurez) que (con el paso de los años) debería ser cada vez más evidente.
domingo, 17 de julio de 2011
He vuelto a encontrarme con las historias de los años pasados,
muchas muchas historias que daban vueltas en una cajita olvidada,
una que contiene más de lo que podía recordar, una que utilizo para sostener la puerta nada más.
Supongo que de alguna manera las cosas siguen su curso natural, evolucionan y con ello evoluciona nuestro sentir, nuestro querer, evoluciona nuestro ser y maduramos, y amamos, y somos (mientras creemos que seremos). Lo bueno de esto es que siempre podemos volver atrás y limpiar los recuerdos, atesorar lo bello, reír con lo bueno y luego seguir, recordar aprendizajes olvidados y sentires que en más de una vez nos consumieron al punto de quedar sin fuerzas para sostener los pies.
Gracias a quienes han participado en dicho sentir, en dicho aprender, en dicho querer y madurar.
Gracias a quienes son presente, a quienes son pasado y a quienes se dibujan en el futuro.
Gracias a quienes dicen que lo importante son las manos, el aire y la vista. Gracias a quienes con un acorde cambiaron la historia (y la siguen construyendo), gracias... gracias...
muchas muchas historias que daban vueltas en una cajita olvidada,
una que contiene más de lo que podía recordar, una que utilizo para sostener la puerta nada más.
Supongo que de alguna manera las cosas siguen su curso natural, evolucionan y con ello evoluciona nuestro sentir, nuestro querer, evoluciona nuestro ser y maduramos, y amamos, y somos (mientras creemos que seremos). Lo bueno de esto es que siempre podemos volver atrás y limpiar los recuerdos, atesorar lo bello, reír con lo bueno y luego seguir, recordar aprendizajes olvidados y sentires que en más de una vez nos consumieron al punto de quedar sin fuerzas para sostener los pies.
Gracias a quienes han participado en dicho sentir, en dicho aprender, en dicho querer y madurar.
Gracias a quienes son presente, a quienes son pasado y a quienes se dibujan en el futuro.
Gracias a quienes dicen que lo importante son las manos, el aire y la vista. Gracias a quienes con un acorde cambiaron la historia (y la siguen construyendo), gracias... gracias...
martes, 12 de julio de 2011
3 Julio 2011
Descansar entre los pasos apurados del quehacer cotidiano
Hacer una llamada y dejar que las palabras fluyan mientras la imaginación crea el mejor escenario para ellas
Agradecer por la risa antes entre y después de ella
Agradecer porque su sonido es lo que más se asemeja a los fuegos artificiales.
Hacer una llamada y dejar que las palabras fluyan mientras la imaginación crea el mejor escenario para ellas
Agradecer por la risa antes entre y después de ella
Agradecer porque su sonido es lo que más se asemeja a los fuegos artificiales.
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